jueves, 23 de diciembre de 2010

Madrugada

Estoy asomado al balcón esperando el crepúsculo. Disfruto de este momento, de esta paz que invita a reflexionar. En silencio, empiezan a venir a mi mente todo tipo de pensamientos, recuerdos y reflexiones. Me acuerdo de toda la gente que está en sus casas durmiendo, perdiéndose uno de los, para mí, grandes placeres de la vida.

Únicamente la luz de las farolas me acompaña. A lo lejos escucho el ruido de un motor, veo a los incansables semáforos cambiar de color, pero a casi nadie caminando por la calle (alguna que otra vez pasa alguien que vuelve de fiesta). Es curioso, seamos como seamos, nos conozcamos o no, siempre vamos a tener la certeza de que todos coincidimos en algo: dormimos en algún momento del día.

Y siempre llega esa hora, ese momento de la noche en el que casi todos están en el mundo de los sueños. Y es entonces cuando deja de oirse ese bullicio de la ciudad tan característico y que tanto me gusta. Es entonces cuando yo me siento un privilegiado, e incluso especial. Porque sé que muy poca gente está como yo, despierta, disfrutando de la calma de la madrugada.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ilusiones

Una sonrisa dibujada con un boli bic en una goma de borrar.

Una nota de hace tiempo con cuatro tonterías escritas por escribir.

Varias páginas escritas en una libreta como forma de descargar pensamientos.

Una conversación un tanto forzada sin un tema claro, sólo por hablar.

Una coña acompañada de un ataque de risa.

Algunas anécdotas confusas, y por ello malinterpretadas.

Recuerdos que forman ilusiones que se desvanecen frente a la realidad...