jueves, 23 de diciembre de 2010

Madrugada

Estoy asomado al balcón esperando el crepúsculo. Disfruto de este momento, de esta paz que invita a reflexionar. En silencio, empiezan a venir a mi mente todo tipo de pensamientos, recuerdos y reflexiones. Me acuerdo de toda la gente que está en sus casas durmiendo, perdiéndose uno de los, para mí, grandes placeres de la vida.

Únicamente la luz de las farolas me acompaña. A lo lejos escucho el ruido de un motor, veo a los incansables semáforos cambiar de color, pero a casi nadie caminando por la calle (alguna que otra vez pasa alguien que vuelve de fiesta). Es curioso, seamos como seamos, nos conozcamos o no, siempre vamos a tener la certeza de que todos coincidimos en algo: dormimos en algún momento del día.

Y siempre llega esa hora, ese momento de la noche en el que casi todos están en el mundo de los sueños. Y es entonces cuando deja de oirse ese bullicio de la ciudad tan característico y que tanto me gusta. Es entonces cuando yo me siento un privilegiado, e incluso especial. Porque sé que muy poca gente está como yo, despierta, disfrutando de la calma de la madrugada.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ilusiones

Una sonrisa dibujada con un boli bic en una goma de borrar.

Una nota de hace tiempo con cuatro tonterías escritas por escribir.

Varias páginas escritas en una libreta como forma de descargar pensamientos.

Una conversación un tanto forzada sin un tema claro, sólo por hablar.

Una coña acompañada de un ataque de risa.

Algunas anécdotas confusas, y por ello malinterpretadas.

Recuerdos que forman ilusiones que se desvanecen frente a la realidad...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Aprendizaje

Durante la vida, quizás sin darnos cuenta, nos ahogamos en un vaso de agua sin darnos cuenta que ese pequeño vaso está dentro de un lago mucho más grande.

Lo primero, aprender a salir del vaso.

Lo segundo, aprender a nadar, que al fin y al cabo algún día nos ahogaremos de verdad, y ese día sí que no tendrá remedio.

Supongo que en la vida todo se aprende, aunque sea a base de golpes.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El mundo era el límite

Sí, soy un tonto. Un tonto enamorado. Soñaba con cogerte de la mano e irnos volando juntos a recorrer el mundo. Llegar hasta las nubes, tocarlas con los dedos, ver a la gente desde tan alto que pareciesen hormigas, recorrer el país, el continente, ¡el mundo! ¡El mundo sería el límite!

Con sólo pensarlo habríamos estado en todos esos lugares que siempre habíamos querido visitar: Japón, Estambul, París, Nueva York, Egipto, Argentina... Habríamos proclamado nuestro amor por todos esos lugares, y nada ni nadie hubiera podido pararnos. Ese era nuestro sueño, la promesa que ambos nos hicimos, reunir el dinero suficiente para hacerlo, daba igual el tiempo o el esfuerzo que nos costase, valdría la pena.

Pero la rompiste, ¡rompiste nuestra promesa! Te has ido solo, sin ni siquiera despedirte, y me has dejado aquí, solo y hundido. Ahora serás tú el que esté volando libre por el mundo, llegando donde ningún ser humano lo ha hecho antes; y mientras yo estoy aquí, llorando, con un clavel en la mano, vestido de negro y enfrente de la tumba de aquel al que amé más que a mi propia vida, el único que me daba fuerzas para seguir adelante y al que jamás podré volver a besar.















El cielo sería el límite...

viernes, 30 de julio de 2010

Despedida

Estaban los dos sentados en un banco, cada uno en un extremo. Él miraba al cielo, ella al suelo. Estuvieron así, sin cruzar palabra, cerca de 10 minutos. Ninguno sabía qué decir o qué hacer, nunca se habían visto en esa situación antes, y no sabían cómo enfrentarla.

Él sabía que su padre iría a buscarlo con el coche en un rato para marcharse a la playa, de vacaciones. Su problema estaba en que era la primera vez que había durado con una chica tanto que había llegado el verano, y ahora no sabía si debía cortar con ella o bien despedirse hasta septiembre. Que la quería era algo que sabía desde varios meses atrás, pero ese tipo de amor, tan intenso, era tan nuevo para él que no sabía si al estar separados seguiría sintiéndolo o no.

Ella por el contrario tenía muy claros sus sentimientos hacia él. Sabía que el estar tanto tiempo separados sería difícil, después de haber estado cerca de un mes viéndose todas las tardes y algunos días hasta durmiendo juntos, pero lo aguantaría si sabía que él haría lo mismo. Era lo único que le consolaba, el saber que lo tenía a él, aunque sólo fuese por teléfono.

Al final, ella fue la que tomó las riendas. Levantó la cabeza, lo miró fijamente y esperó a que él la mirara. Entonces lo besó, un beso intenso, cargado de emociones, de palabras calladas, de inseguridades y miedos ocultos en las profundidades de sus mentes; cada roce de sus lenguas era como una corriente eléctrica que les recorría todo el cuerpo.

Su beso duró cerca de 5 minutos. Se besaron como si fuese la última vez, como si ese mes separados fuera a convertirse en un siglo. Al separarse, estaban casi sin aliento. Se miraron, los ojos de ambos estaban vidriosos, sus mejillas coloradas; entonces rompieron a reír a carcajada limpia, tanto que no podían parar.

De repente, el sonido de un claxon los devolvió al mundo real. Era el coche del padre de él, aún arrancado en la acera de enfrente. Su padre les miraba, señalándoles el reloj de su muñeca. Llegó el momento que tanto temían. Se levantaron del banco. Delante de él no querían besarse en la boca, así que se limitaron a darse dos besos en las mejillas y un abrazo, un abrazo vacío, banal, sólo para disimular cada uno delante del otro lo que realmente sentían en ese momento...

Se dijeron adiós y se dieron media vuelta. Empezaron a caminar en direcciones opuestas, él en dirección al coche de su padre, ella sin rumbo fijo. Ninguno de los dos miró atrás, se resignaron a aceptar que, al fin y al cabo, sólo era un mes separados, y además tenían sus móviles; pero, aún así, eso no pudo evitar la pequeña lágrima traviesa que caía por la mejilla de cada uno de ellos, por culpa de esa enfermedad llamada amor.













La siempre difícil despedida...

jueves, 3 de junio de 2010

Soy

Soy una lágrima nadando en el mar.
Soy una espada que se clava en la nada.
Soy un alma en el limbo.
Soy un botón a medio coser.
Soy un árbol sin raíces.
Soy una pizza sin tomate.
Soy una silla sin patas.
Soy un perro sin cola.
Soy un váter sin cisterna.
Soy un libro sin hojas.
Soy una guitarra sin cuerdas.
Soy un boli sin tinta.
Soy un ordenador sin disco duro.
Soy un cerebro sin neuronas.
Soy una galaxia sin estrellas.
Soy una boca sin labios.
Soy un coche sin motor.
Soy un camino que no lleva a ninguna parte.
Soy todos los sinsentidos que se me ocurran y los que están por ocurrírseme.
Soy todo eso o tal vez nada,
porque ni yo sé lo que soy.

lunes, 24 de mayo de 2010

Retrato de una vida NO soñada

En primer lugar, ¡¡bienvenidos/as a la reinauguración de mi blog!!


Daniel. Así se llamaba, aunque le decían Dani. Tenía 17 años, natural de Madrid. Un chico alto, delgado, castaño y con los ojos verdes; un éxito entre las mujeres. Vivía solo en un apartamento del centro, que él mismo se pagaba trabajando. Aparte de esto, llevaba una vida como la de cualquier chico de su edad. Por las mañanas iba al instituto, a ver si por fin acababa 2º de bachiller, que lo traía de cabeza. Después de comer, a estudiar un rato, que quería acabar el curso con buenas notas. Y después, un rato al gimnasio.

Dani iba a un gimnasio que había cerca de su casa. Solía ir tres veces por semana, un par de horas, ya que para él su cuerpo era muy importante. Tanto entrenamiento hacía que tuviera un cuerpo que muchos envidiaban, pero él lo justificaba diciendo que lo necesitaba para su trabajo. Y no mentía.

Después del gimnasio, vuelta a casa. Preparar la cena, un rato de alguna de sus series preferidas y, sobre las once y media, al "curro", como él lo llamaba.

El trabajo de Dani era un poco especial, se podría decir. Trabajaba en el arcén de una carretera secundaria, a las afueras de la ciudad y en horario nocturno. Es aquí cuando lo de que Dani necesitaba su cuerpo para trabajar toma sentido, ya que era su herramienta de trabajo. Todas las noches se iba a su puesto de trabajo, siempre puntual, ya que los clientes empezaban a llegar a media noche.

A él no le gustaba su trabajo, pero no le quedaba otra salida. Antes de cumplir los 17, se peleó con sus padres y se fue de casa, ya que tenían formas de pensar extremadamente diferentes: sus padres eran muy tradicionales y él totalmente lo contrario, así que chocaban continuamente. Intentó buscarse la vida por su cuenta buscando un trabajo pero, a punto de tener que vivir en la calle, le hablaron de esa forma de ganar dinero y no le quedó otra.

La verdad que no se le daba mal, llevaba bastantes meses en eso y cada noche se sacaba 100 o 200 euros mínimo. Le daba para pagarse el piso y todos sus gastos, y sabía que, por el momento, no podría encontrar ningún trabajo donde ganase tanto dinero.

Era miércoles. Aquella noche no fue diferente. Se fue al sitio donde solía ponerse todas las noches, para que sus clientes habituales de los miércoles lo encontraran fácilmente. Era un lugar donde sólo trabajaban hombres, la mayoría algo mayores que él. Él ofrecía sus servicios tanto a hombres como a mujeres, pero la mayoría de personas que iban eran hombres ya que las mujeres son más conservadoras en ese sentido. A él le daba igual cuál fuera su sexo, ya que sólo los consideraba clientes. De pronto, vió que un coche se detenía a unos metros de él. Ya sabía qué tenía que hacer en estos casos:

-¡Hola guapo! Vaya frío hace esta noche eeh... ¿Te ayudo a entrar en calor?-dijo Dani.
-Sí..., ¿por qué no?-dijo el cliente.

Entró en su coche y se sentó en el asiento del acompañante. El hombre empezó a conducir hasta llegar a un descampado bastante apartado y lejos de los compañeros de Dani. Paró el coche y se giró con cara sonriente hacia Dani.

-Bueno y... ¿por dónde quieres que empiece?-dijo Dani.
-¡¡Por ningún sitio!!-Dijo su cliente.

Acto seguido, agarró a Dani del cuello, lo puso contra el asiento y, mientras lo sujetaba, sacó de su bolsillo una navaja que le clavó con fuerza en el abdomen hasta que no pudo llegar más adentro. Después le escupió en la cara y le dijo:

-¡Asqueroso maricón, te lo tienes merecido! ¡Te pudrirás en el infierno!

Al acabar estas palabras, abrió la puerta del acompañante y, de una patada, echó a Dani del coche y lo dejó tirado en el suelo. Después cerró la puerta y se marchó como si nada, orgulloso de lo que había hecho porque en su retorcida mente había hecho algo maravilloso por la sociedad.

Dani, tras caer, se quedó inmóvil en el suelo, incapaz de moverse por el tremendo dolor y desangrándose. Era inútil gritar, no había nadie a su alrededor a quien pedir ayuda y su móvil se había roto con la caída. Sólo podía limitarse a asumir el triste y doloroso final de su corta vida.

Nunca le había dado miedo la muerte, pero sí le daba pena el pensar en la cantidad de cosas que aún le quedaban por vivir: su sueño desde que empezó a trabajar en eso había sido acabar el bachiller, cumplir los 18 y así poder ir a la universidad. Sus notas eran muy buenas así que sabía que le darían una beca. También soñaba con que, al salir de este mundo, por fin podría tener tiempo para tener amigos e incluso conocer a alguien especial con quien tener una relación; ¡tampoco pedía tanto! Y quien sabe si con el tiempo llegaría a reconciliarse con sus padres...

Pero nada de eso importaba ya. Sabía que iba a morir, había perdido ya mucha sangre y cada vez le costaba más pensar, así que dedicó su último aliento a pensar en todo lo bueno que había habido en su vida, en especial sus padres. Cerró los ojos para imaginarlo mejor y una lágrima empezó a caer por su mejilla. Cuando esa lágrima llegó al suelo, su corazón había dejado de latir.

miércoles, 14 de abril de 2010

Autoayuda

¿Por qué este sufrimiento? ¿No puedo sentirme bien? Me resulta tan fácil refugiarme en mi melancolía que el pensar en salir me da igual. Prefiero refugiarme en mí mismo. Me siento agusto y a salvo. Es mi concha, me protege. O al menos, eso creo.

No debería afectarme, pero me afecta. ¡¡Qué más me dará a mí!! No es cosa mía, la gente es libre y yo tengo una mente muy retorcida. Seguro que lo estoy tergiversando, como pasa siempre. Lo bueno se jode muy rápido cuando las cosas se hacen mal. La paciencia de la gente no es infinita, y mucho menos yo no siempre soy el bueno de la película y ¡¡ay qué malos son todos!! REFLEXIONA.

Aún hay tiempo. Atraviesa la barrera. El sufrimiento te consume lentamente. Lo que crees es protección es en realidad un secuestro, secuestro de tus sueños, esperanzas y posibilidades. No te hagas esto. Tiempo hay muy poco, y cada segundo que pierdes no se recupera. Tú verás. Y ya sabes, cada cosa que no elijas o no hagas, otra espina clavada en tus recuerdos; y ya van bastantes. ¡¡La cuestión no es que te conviertas en un cactus!!

Allí fuera hay un mundo sin explorar, miles de culturas y de gente muy diferente. Quizá si salieses de ti de vez en cuando te dieses cuenta. Hazte un favor y no digas más tonterías.

lunes, 5 de abril de 2010

Succionadores de vida

¡¡Hola a mis pocos y encima abandonados lectores (¡¡Anda que ya me vale!!)!! Espero que estéis bien. =) Comienzo mi entrada...

Estoy sentado frente al ordenador, con la pantalla encendida (obviamente) y navegando por internet. Concretamente en Tuenti. Debería estar ya acostado, en cambio estoy aquí. Apenas tengo sueño, y no hay nada mejor que hacer. Al menos eso me parece en este momento. Estoy enganchado.

Clico, vuelvo a clicar... Voy saltando de persona en persona, de vida en vida, como si la mía no bastase. Soy cotilla, lo reconozco. ¡Pero Tuenti me lo pone extremadamente fácil...! Quizás los tontos somos nosostros por colgar toda nuestra vida ahí, ponerla a disposición de cualquiera, pareciera que sin guardarnos ni un trocito para nosotros. Pero no soy quién para hablar, yo también hago eso.

Reconozco que todas esas cosas hacen más fácil el relacionarnos con gente a la que no podemos ver a diario. Todo es instantáneo, como si hablando realmente estuviésemos, pero... ¿y qué hay de esa bonita costumbre, ahora obsoleta parece ser, de enviarse cartas? (Correos sigue existiendo, supongo que a base de las miles de cartas que envian los bancos para cualquier tontería) El esperar durante toda una semana, incluso dos o más, la contestación al trocito de conversación en fascículos que mantienes con ese amigo tan lejano; el imaginar cuál será su contestación, la impaciencia, o incluso la euforia y los nervios. Sensaciones de antaño...

El siglo XXI, volviendo al tema de mí frente al ordenador, me permite hacer eso que a mí, personalmente, me encanta: ¡¡Mientras estoy frente al ordenador no necesito pensar!! Él lo hace por mí. Me limito a mover el dedo y, ocasionalmente, la mano. Soy vago, lo reconozco, y la verdad que la informática me ayuda. Aunque no es tan gracioso como pudiese parecer... De seguir así, ¿¿cómo acabaremos?? Prefiero no pensarlo, nunca me ha gustado pensar en esas cosas porque lo que me viene a la cabeza no es muy agradable y tampoco alentador.

Esto de la informática, los avances de la tecnología, incluso la domótica. Todos ellos están muy bien, nos permiten fardar de lo listos que somos y de como las sociedades "avanzan" (si eso se puede considerar avance...). Pero nos están haciendo vagos e inútiles. Eso de no pensar que decía antes puede resultar muy gracioso, pero poco a poco nos va, como decía antes, haciendo vagos e inútiles; nos va poniendo una venda en los ojos, una venda a lo realmente importante en la vida. Sé que parece un argumento muy utilizado, incluso demagógico, pero es la verdad; al menos, es mi verdad. Y es muy triste. Es muy triste que tanto "avance" nos haga retroceder.


PD: Me detendría más en el tema, pero es tarde y tengo sueño. Espero que os guste. ¡¡Hasta la próxima mis queridos lectores!! ¡¡Un abrazo!!



Sensaciones de antaño...


"Para atrás como los cangrejos..."


viernes, 12 de febrero de 2010

Mapa

¡¡Hola a mis pocos y queridos lectores!! Aquí os dejo un pequeño relato =).

Lo miraba como dormía boca abajo, con la cabeza recostada hacia la derecha. Su cara quedaba frente a la suya. Lo miraba y veía que tenía una sonrisa de niño en la boca. Adoraba verle así, totalmente relajado y paseando por su mundo de fantasía. Pensaba en qué estaría soñando, qué pasaría por su cabeza. Se ilusionaba pensando en que tuviera algo que ver con esa noche. Le parecía egoísta pensar así, querer ser el centro de sus sueños, pero lo adoraba tanto que quería estar hasta en su cabeza.

Entonces se incorporó. Empezó a pasar su dedo índice por su cabeza, y fue bajando en línea recta, muy lentamente, por su cuello hasta llegar a su espalda. Conforme bajaba por ella, se iba dando cuenta de que la tenía llena de pequeños lunares oscuritos, y al fijarse se dió cuenta de que al unirlos se dibujaban los diferentes continentes. Se imaginaba viajando con él por el mundo, haciéndose fotos juntos en todos los lugares que siempre habían querido visitar, y besándose en cualquier esquina. Pasarían por París, Venecia, Londres, Nueva York, Marruecos, Egipto... ¡El mundo sería el límite!

Imaginando toda esta odisea fue pasando la noche. Ya eran las siete. Estaba amaneciendo. Un pequeño rayo de luz entraba por la ventana, a través de la persiana entreabierta. Le fue a dar en los ojos, así que se despertó. Sin darse cuenta se había dormido sobre su espalda, planeando su gran sueño. Se incorporó y se recostó sobre la almohada. Se sentía un poco idiota, pero irremediablemente feliz. Cerró los ojos y se sumió en el mundo de sus fantasías. Estaba impaciente por seguir su mapa...



Un mapa particular... =)

jueves, 11 de febrero de 2010

Monotonía

¡¡Hola a todos mis pocos y queridos lectores!!

Ahora me gustaría hablaros de algo que admiro. Admiro a la gente con personalidad, a la gente que consigue mantenerse al margen de la moda que reina ahora en la sociedad: hacer lo que todos hacen. Creemos que lo que todo el mundo hace es lo mejor, lo más correcto, lo más guay y que si no lo hacemos nos verán como a "bichos raros". ¿Por qué no podemos hacer lo que queramos?

La respuesta es muy sencilla: para que no nos señalen con el dedo. Nos negamos a ser como de verdad somos, a seguir lo que nos dicta nuestro instinto por miedo a quedar mal. Hay que seguir la moda para no ser "friki" pero, ¿quién dice que ser friki no mola?

Yo la verdad, no quiero mentiros, soy de esos que hacen lo que hacen los demás, no me atrevo quizás a ser como soy de verdad. Es, yo creo, porque soy tímido. Pero de verdad pienso que si hacemos lo que los demás somos como peones, como robots, carentes de personalidad, todos iguales. ¿Quién dice que lo que hacen los demás está bien?

Yo opino que cada uno debe ser como quiera, hacer lo que quiera (sin poner en peligro su vida xD), sin pensar en el qué dirán. Hay que ser valiente. Al fin y al cabo, ¿qué importan cuatro tontos que hacen lo que los demás por cobardía? ¡¡Rompamos la monotonía!!

¡¡Adiós mis queridos lectores, y espero que disfrutéis con mi reflexión!! ¡Un beso! ;)
Somos como peones... =(

martes, 9 de febrero de 2010

Creatividad

¡¡Hola a todos los lectores de mi blog!! (Sé que sóis pocos pero bueno...xD)

Siento haberos tenido estos días abandonados/as, estas casi tres semanas, pero es que no estaba inspirado. No tenía nada sobre lo que escribir. Empecé a escribir dos entradas pero me quedaba sin inspiración, como las cerillas cuando se van consumiendo y al final se apagan solas (estoy hecho todo un literato, con comparaciones y todo jajaj).

No sé, durante ese tiempo incluso llegué a pensar que me había cansado de blog, que la moda ya se me había pasado y a otra cosa mariposa (jajajajaj). Lo pensaba porque soy una persona muy poco constante con las cosas, y siempre me acabo cansando de todo lo que empiezo; y el blog no tenía por qué ser una excepción. Pero ahora me he dado cuenta de que no, que me gusta escribir aquí, contaros lo que se me pasa por la cabeza, porque así es una manera de desahogarme, cosa que de otra forma no haría.

El querer seguir con mi blog me ha llevado a otra reflexión: quizás no estaba inspirado por lo que muchas veces he pensado y, en parte, por lo que he escrito arriba; porque lo del blog es sólo una moda que descubrí hace poco que sirve para expresar lo que uno piensa y siente, y que yo no soy una persona que pueda tener blog porque no soy original, no tengo pensamientos originales. Me considero una persona normal, poco ocurrente, que escucha música normal y que hace cosas normales, no de ese tipo de persona que siempre se le ocurre de algo para salirse de la convencionalidad.

Siempre he tenido ese complejo de inferioridad, de no ser lo suficientemente creativo para hacer esas cosas que hacía la gente que yo consideraba más creativos y originales que yo, con vidas más interesantes y que eran más especiales que yo. Pero hace poco ese concepto de mí cambió: quizás son estas reflexiones sobre mí mismo, el ser capaz de darme cuenta de lo monótono que soy y que es la sociedad en general, el reflexionar y escribir sobre ello, lo que me hace ser especial. Quizás cada uno es especial por algo, y lo especial en mí es saber reconocer lo normal que soy.

¡¡Gracias por aguantar estas reflexiones tan densas que escribo!! Un beso a todos mis lectores ;).



Algo especial en cada uno... =)

sábado, 23 de enero de 2010

Puzzle

Hace poco una amiga, mi amiga blogger, me comparaba su círculo de amigos con un puzzle (por casualidades de la vida parece ser que todas mis conversaciones trascendentales las tengo con la misma persona jajaj), y eso me dió que pensar. Yo nunca había visto así la amistad, pero me parece interesante ese punto de vista.

No sé supongo que en los puzzles siempre están esas piezas que forman el marco, que a simple vista parecen fundamentales; pero también están las piezas de en medio, que como hay muchas parecen menos importantes, pero que sin ellas nada sería posible. Al final, aunque parezca que unas son más importantes que otras, si faltase alguna de ellas no habría puzzle. Aunque también debo decir que algunas de ellas llevan un fragmento de imagen más fundamental o que al ser más claro se sabe fácil cuál es su lugar.

No sé creo que esto de los puzzles se puede extender a la sociedad en general, ya que a veces en un puzzle hay piezas con una imagen poco clara, por lo que cuesta ubicarlas a simple vista, se necesita más tiempo pero yo creo que todas tienen su lugar, que ninguna sobra. Todas forman parte de ese puzzle que es la vida (qué poético xD).

También creo que tanto en la sociedad como en la vida no se debe encajar ninguna pieza a presión, ya que con eso lo único que se consigue es estropear la pieza y que luego le cueste más encajar, y que al encajar todas las piezas del puzzle no salga la imagen correcta. Soy de la opinión de que cada pieza tiene su lugar en el puzzle de la sociedad, y que tarde o temprano lo acaba encontrando; porque en el puzzle de la sociedad las piezas vienen exactas. Si hablamos de los puzzles de amistad, quizás esa pieza no encuentra su lugar simplemente porque no está en ese puzzle, en ese puzzle sobra y debe irse a otro donde seguro encajará; y si no encaja en ese pues tendrá que seguir buscando porque, como ya digo, seguro que en alguno encajará.

Después de esta reflexión, voy a expresar mi opinión personal: yo creo que vale mucho más la pena tener un puzzle pequeño en el que todas las piezas encajen perfectamente que tener uno grande en el que las piezas estén encajadas a presión, ya que esas piezas a presión son las que sobran y al intentar colocarlas lo único que se consigue es estropear la imagen que debería formar el puzzle y estropear la propia pieza. Así que lo mejor es quitar esas piezas que sobran y quedarse con las que encajan, y que así se vea la verdadera y bonita imagen del puzzle.

Y así termino hoy mis lectores. ¡¡Un abrazo a todoooss!! ;)



Mi puzzle... =)

Secreto

Hacía ya mucho tiempo que notaba algo, pero no estaba seguro. De hecho no sabía muy bien hacía cuánto tiempo había empezado a sentirlo. Necesitó años para ir descubriéndolo, explorándolo, a ver qué era eso que le pasaba, eso que sentía.

Tras años de explorar, de indagar en sí mismo, por fin descubrió qué era eso que hacía tanto estaba sintiendo. Durante esos años, él notaba que eso iba creciendo, cada vez era más intenso pero no sabía exactamente lo que era; crecía dentro de él sin control.

Él al principio lo negaba, se negaba a sí mismo, tal vez por miedo a lo que pensasen los demás, por miedo a lo que pensase el mundo general. Tenía miedo de lo que eso pudiese conllevar.

Pero de eso hace ya unos meses. En los meses siguientes él había entrado en otro mundo, por así llamarlo, uno la verdad bastante utópico; o eso le parecía a él comparado con el suyo propio. Pero utópico o no, ese mundo le había marcado. Había visto gente que sentía lo mismo que él pero que en vez de huir lo aceptaba, gente que no sentía miedo por sentir eso, sino que estaba orgullosa de sentirlo. Y eso había hecho que por fin se diese cuenta de que no tenía que huir de lo que le pasaba sino aceptarlo, y alegrarse de ser así, de ser diferente a los demás, porque eso le hacía ser un poco más único.

Hoy, hace ya mucho que perdió ese miedo, hasta se pregunta cómo podía pensar entonces así. Tiene claro, muy claro lo que siente, pero aún es algo que guarda muy dentro de él porque, aunque no tiene por qué tener miedo, sabe que en este mundo en el que él está no puede mostrarse tal como es. Pero le queda ese mundo, ese otro mundo que una vez visitó y que cambió su vida para siempre, que le abrió los ojos; y da gracias cada día por ello.



Secreto...

martes, 19 de enero de 2010

Teoría sobre las fotos de google images

¡¡Hola mis queridos lectores!!
Ayer, cuando publiqué mi primera entrada con foto (un mini relato semi-porno que escribí en cinco minutos para dar salida a un bote de inspiración, aunque esa inspiración más bien eran las hormonas revolucionadas de la adolescencia xD), me di cuenta de que, al igual que hacen un par de bloggers amigos míos, debía poner una imagen al final del relato para que le diera algo de vida, si no se quedaba muy soso.
Le pregunté a una amiga mía, también bloggera y cuyo blog es http://www.fantasíaindefinida.blogspot.com/ (publicidad subliminal jajajajaj), un fantástico blog el cual recomiendo visitar, que cómo ponía ella las fotos en sus relatos. Me dijo que las sacaba de google images. Me sorprendió la respuesta, no imaginaba que en google images hubiese fotos tan buenas. Y yo, inocente de mí, intenté sacar la mía también de allí.
Mientras se abría la página de google, fantástico buscador por cierto (es que me llevo comisión jajajajaj), yo estaba muy feliz pensando que si ella había podido sacar de google images esas fantásticas imágenes que siempre ponía al final de sus relatos, por qué no podía yo hacer lo mismo. Pues bien, pincho en imágenes y escribo los criterios de búsqueda. Cuál fue mi sorpresa que las imágenes que encuentra no tenían nada que ver con lo que yo buscaba. Empiezo a escarbar por las diferentes páginas de resultados y encuentro una foto que, aunque no tiene mucho que ver con lo que yo buscaba, a falta de algo mejor pues me serviría.
Hago un segundo intento para ver si encuentro una foto como la que yo tenía en mente para mi relato. Y por segunda vez, no encuentro ni una foto que sea lo que yo busco. Ya era la una y pico de la mañana así que decidí dejar de buscar. Puse la foto que tenía y listo. Más o menos se quedaba bien, aunque no era lo que me hubiera gustado. Quería una foto que resumiese más o menos en torno a qué giraba mi relato.
Tras esta pequeña decepción, mi primera decepción como blogger, surgió en mi cabeza una pregunta: ¿Existen dos google images diferentes, uno para marina y otro para mí, o es que soy tan inútil que no sé buscar una simple foto; o mejor aún, es que el destino no quiere que sea blogger y por eso no me deja encontrar la foto que yo quería?
Sin saber la respuesta a esa pregunta decidí acostarme porque hoy había clase, y ahí acabó la historia. No creo que nunca sepa la respuesta... En fin, adiós mis lectores. ¡¡Un abrazoo!!


Mi gran amigo...

Mi primera entrada

¡¡Hola a todos los lectores de mi blog (que sé que por ahora sois ninguno jejej)!!

¡¡¡Ay que ilusión mi primera entrada!!! xD. No sé muy bien como empezar... Veréis he creado este blog porque de vez en cuando me da por pensar (no muy a menudo, no os preocupéis xD), por reflexionar, y se me ocurren cosas; y necesitaba un lugar donde expresar esas ocurrencias mías, y éste es el sitio.

No os tocará leer mucho porque pasará mucho tiempo entre una entrada y otra, básicamente porque soy muy vago y además muy poco constante para todas mis tareas en general. Ya me iréis conociendo...

En fin, sólo espero que lo que aquí publique os guste y que, aunque no os haga reflexionar, al menos os haga reír y paséis un rato agradable leyendo mis paranoias. Sólo me queda despedirme hasta mi próxima entrada. ¡¡Un abrazoo!!

Loba, de Félix

"Ella lo miró. Él sabía que significaba esa mirada, fija, penetrante y morbosa. Se tumbó sobre la cama, boca arriba, esperando que ella le poseyera. Como siempre solía hacerlo, se fue arrastrando lentamente por la cama, haciendo que el otro estuviera cada vez más inquieto, expectante, esperando ese preciado momento.

Él adoraba que ella llevase la iniciativa. Esa sensación de dominación multiplicaba el placer por dos. Por eso se tumbaba a merced de ella, con los ojos cerrados, confiado y expectante.

A ella le encantaba llevar la inciativa, le hacía sentir muy sensual, y eso hacía que su pasión se desatara por completo. Se dejaba llevar por sus instintos, como si de un animal se tratase, haciendo en cada momento lo que su cuerpo le pedía.

Estaba tan excitada que él podía percibir el calor que emanaba de su piel, y cada vez que le rozaba era como si una chispa recorriese todo su cuerpo. Era muy excitante. Ella se colocó sobre él y rozó con su sexo el miembro de él. Le estaba provocando y él apenas podía resistirlo. Ansiaba que comenzase ya. Estaba nervioso de pensar en lo que estaba a punto de pasar.

Entonces, ella agarró su miembro , lo palpó, lo estudió, como estudian las lobas a su presa, y cuando ya lo hubo tocado y disfrutado lo suficiente de tenerlo entre sus manos, lo colocó frente a su sexo. Lo fue introduciendo lentamente, disfrutando cada centímetro que entraba. Cuando estuvo todo dentro, se incorporó, y allí empezaba su parte favorita del ritual.

Empezó a cabalgar sobre él, como si montando a caballo estuviese, cada vez con más fuerza. De su sexo salía y entraba, una y otra vez, ese miembro que tanto la hacía disfrutar, hasta que llegó a ese preciado momento que tanto ansiaba: su respiración comenzó a agitarse, su ritmo cardíaco aumentaba, sus ojos se quedaban en blanco... y empezaba a gemir, cada gemido más intenso que el anterior. Esos gemidos fueron intensificándose hasta convertirse en gritos, gritos agudos, casi aullidos... hasta que esos aullidos comenzaron a apagarse, ella se calmó y dejó de cabalgar.

Se bajó de encima de él y se tumbó a su lado. Él también estaba exhausto, y había gozado tanto como ella. Ella le besó muy intensamente, y él la abrazó. Él se quedó dormido abrazándola a ella. En la mirada de ella podía verse un brillo especial en los ojos. Estaba sonriendo, orgullosa, como la loba que ha acabado por fin con su presa."

Espero que os haya gustado. ¡¡Un abrazo mis lectores!!



Un brillo especial...